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Repetir lo bueno

Estaba preparando la lista de las cosas que quiero hacer este año y lo primero siempre debe ser repetir lo que hubo de bueno en el 2010. Aprovechando alguno de los viajes a mi tierra, tendremos que volver a comer en El Capricho, que además de poner uno de los mejores chuletones de buey del mundo (TIME dice que el mejor, no sé, ya se sabe que esto de los rankings es subjetivo) es un lugar maravilloso en tiempo de setas.

Chuletón y boletus edulis en la Bodega El Capricho, Jimenez de Jamuz. León.

Y no olvidemos la leche frita que tienen de postre. Creo que lo suyo es ir reservando fecha para febrero.

PLEASURES

(CARABINEROS EN SALA - GUADARRAMA)

En estos días anodinos de campaña "coñazo" electoral, nada mejor que regocijarse con esta hermosa panorámica española. Sala, famoso restaurante de la sierra madrileña conocido por muchos como "el imperio de la gamba", tiene otros muchos platos de fantástica calidad. Entre todos ellos destaco estos carabineros que me persiguen por las noches cuando cierro los ojos.

Nota: si alguien duda si el tamaño del limón es normal, se pueden observar dos paquetes de tabaco a cada lado del plato...

25 de Noviembre

Definitivamente Chris y Paul tenían razón. Gurú es el mejor restaurante hindú en el que he comido. Platos de muchas regiones de la India, el cordero y el pollo excelentes en sus múltiples versiones, mención especial al tandoori y la salsa tika masala, con su color rosado y su textura cremosa de coco y tomate. La salsa vindaloo, sólo para paladares que soporten altas descargas eléctricas de picante hindú, también excelente, sobre todo si la combinas con un arroz con frutos secos y una buena torta de pan de yogur (nan), recién hecho, más en su punto que cualquier pan que puedas haber probado (en este caso de cebolla o de ajo).

La atención exquisita y el precio poquito más de 20 Euros. En la calle Echegaray 21, en pleno Barrio de las Letras madrileño.

A mí es que comer bien me pone.

22 de Noviembre

(Guys, Christopher Makos)
Una versión solitaria de "¿me coges el jabón por favor?"



Toda una experiencia conocer en persona a Christopher Makos, un fotógrafo de la órbita de Andy Warhol en ese Nueva York apasionante del siglo XX. En la inauguración de la exposición Warhol sobre Warhol de La casa encendida he tenido el placer de conocer a este gran fotógrafo y su novio Paul, enamorados de la ciudad de Madrid (It is such a vital city!).

Dice Chistopher que viene a Madrid una vez al trimestre, por lo menos, y que siempre se hospeda en el Palace. Lo mejor de todo es que uno de los motivos por lo que no puede dejar de venir (entre otros muchos) es que aquí en Madrid está el mejor restaurante hindú de toda Europa. Yo pongo gesto impertérrito y continúa diciendo que muy cerca del Palace está el famoso restaurante Gurú, en el que la comida y la atención son exquisitos. Yo digo: claro, claro, Gurú, un clásico.

Según salgo por la puerta de La casa encendida le digo a mi amigo Nacho: "oye, ¿dónde coño está el Gurú éste?"

10 de Noviembre


Por fin pude cenar en Le Marquis, el nuevo restaurante madrileño para fetichistas. Una carta más que aceptable (hombre, aunque no es la comida el motivo principal para venir a este restaurante). El solomillo con crema de trufa y orejones avainillados una delicia. Y no digamos los cócteles, recomendación por el "marquis martini", con base de maracuyá y una pizca de chile insolente.

Si se quiere uno gastar unos dineritos más, hay una salón/habitación separado para cenar en una cama. Caben más o menos 8 personas y cuesta, creo, 800 euros. Después, en el sótano, hay una pista de baile y varios sofás y butacones, todo de cuero negro. Yo al sitio, aunque un pelín hortera, le pongo un notable alto.

23 de Septiembre

Comer en Órale compadre es siempre una alegría. Una de las mejores taquerías de Madrid, el servicio es lo mejor, siempre alegre y muy atento. Los tacos al pastor deliciosos (¿por qué otros restaurantes que se dicen mexicanos no tienen trompo para asar la carne?). Para beber unas buenas micheladas preparadas y de postre, crepas de cajeta y tapón de chocolate.
Después del café, unos caballitos de tequila (herradura reposado).

21 de Abril


(Mostaza Classic Yellow, Restaurante Fridays) [map]

Esta foto es de hace un huevo. El Fridays me gusta mucho, sobre todo los nachos de pollo, con su jalapeño, su queso fundido, el picadito de lechuga y el pico de gallo.

7 de Abril



(21:30 de hoy - Restaurante Sala - Un individuo compartiendo mesa en un grupo de 4 personas, dicho entre gamba a la plancha y gamba a la plancha)
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Es todo un clásico, pero siempre sorprende por su calidad, y, ahora que está renovado y cerca de la apertura su terraza de verano, recomiendo desde aquí SALA (restaurante familiarmente conocido como el "Imperio de la gamba").

24 de Enero


(Le bar à huîtres - París, 26/Oct/2003)

De cómo se encuentra un restaurante favorito:

Caminas a solas por París, que es como mejor se camina una ciudad (bueno, es como mejor se hacen la mayoría de las cosas) y te metes en un restaurante a comer. Te asomas, dudas si será el restaurante adecuado para comer a solas. Lo mejor es que esté situado al lado de tu plaza parisina favorita (Place des Vosges). Te puede ocurrir incluso que ese día, domingo, hayan cambiado de horario de verano a horario de invierno y, estando fuera de casa y semidesconectado del mundo, llegues una hora antes de lo normal. El restaurante tiene muy buena pinta (tienes un olfato excelente para los restaurantes) pero quizá esté vacío. Aún así, entras y pides mesa (con tu francés escaso). Te dice el maitre que está todo reservado (tienes buen olfato) y te ofrece una de las butacas elevadas en una pequeña barra que está al fondo a la izquierda. Te sientas y pides un vino blanco francés (no te acuerdas después de la marca), ostras, erizos (te encantan los erizos), buey de mar, camarones y mejillones crudos (gallegos, al gusto francés). Pasas el rato despiezando los alimentos y el restaurante se empieza a llenar. Es un restaurante con las paredes llenas de conchas y caracolas naturales, como un mosaico bizantino pero con almejitas en lugar de teselas. Se ocupan gradualmente todas las sillas del restaurante, incluidas las butacas que están en la barra. Terminas hablando con una pareja (padre e hija) que come en las dos butacas de al lado: comentando lo hermoso que es París, lo raro que es estar comiendo solo en un restaurante de 60 Euros por persona y lo emocionante de estar charlando y brindando con unos desconocidos. Sacas unas fotos con la cámara del teléfono (Nokia) y las comentas en tu blog más de tres años después.