A mí que luego que me cuenten cuentos, pero en Londres hacen casting para cantar en el metro y en la calle. Yo estoy cansado del violinista (¿el que toca un violín se le puede llamar violinista?) que está debajo de mi casa.
Me encantaría ver a parejas abrazadas debajo del balcón escuchando a este tipo, y no a gente que corre despavorida calle abajo.
Este trayecto del viaje, será porque lo he visto en tantas películas, despertó los ángeles y los demonios de mi cabeza. Quizá uno de los lugares más extraños de la tierra.
Lo cierto es que me lo pasé genial anoche en FIB Madrid, y eso que no pude ver todos los conciertos. He leido la crítica de El Mundo esta mañana y comparto algunas de las apreciaciones, no todas.
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Fue un experiencia mística liderada por las guitarras disonantes y enfermizas de Shields, capaces de crear nubes de muerte sobre las delicadas entonaciones de Butcher. El problema: que las voces, un instrumento más para My Bloody Valentine, apenas se oyeron en un par de canciones. Sospecho que, en realidad, a Shields las voces le importan un pito (me refiero a las que suenan fuera de su cabeza).
La dolorosa 'To here knows when' y una electrizante 'Soon', dos de los momentos más puros de 'Loveless', fueron lo mejor de la noche: una auténtica ensoñación, canciones como evanescentes hologramas. Y con el cierre, la salvaje 'You made me realize', Shields construyó una torre de eco y ruido que sumió el lugar en uno de sus pesadillas de dolor y catástrofe. Después del 'shock', cada asistente rumió su sordera por el recinto como buenamente pudo.
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Ese momento de My Bloody Valentine está grabado, dura 11 minutos y sin lugar a duda fue lo más duro de la noche, lo más insano, mejor no torturo al personal. Luego llegó Mika, a mi particulamente me gustó.
Se dice ahora que Vuitton es la marca de las marcas del lujo en nuestro mundo globalizado. Si en su día había un reducto lujoso y lujurioso sólo al alcance de unos pocos, no siempre interesantes pero siempre interesados, hoy Vuitton se ha dado cuenta de que hay vidas de lujo.
Me han gustado todas y cada una de las últimas campañas de Vuitton, pero tengo que reconocer que esta última es la puntilla. Tener la edad del Richards, haber tenido la vida que ha tenido sin apenas pasarle factura o, más bien, habiéndole pasado todas las facturas y habiéndolas podido pagar, qué menos que un baúl de LV para guardar su mítica guitarra.
Este post se lo dedico a Nicho que, simbolizando al universo bloguero de mi pecera, le tengo un poco olvidado estas semanas. Seguro que debe estar en casa preparándose para una excursión por esos bares de tapas madrileños que tanto dan que hablar en mi día a día.
(The professor & la fille dance - Live, Damien Rice)
Mañana se termina el año. Aquí la letra de otra de las maravillas de Damien Rice.
Well I don't know if I'm wrong Cause she's only just gone Here's to another relationship Bombed by excellent breed of gamete disease I'm sure when I'm older I'll know what that means Cried when she should and she laughed when she could Here's to the man with his face in the mud And an overcast play just taken away From the lover's in love at the centre of stage yeah Loving is fine if you have plenty of time For walking on stilts at the edge of your mind Loving is good if your dick's made of wood And the dick left inside only half understood her What makes her come and what makes her stay? What make the animal run, run away yeah What makes him stall, what makes him stand And what shakes the elephant now And what makes a man? I don't know, I don't know, I don't know No I don't know you any more No, no, no, no... I don't know if I'm wrong 'Cause shes only just gone Why the fuck is this day taking so long I was a lover of time and once she was mine I was a lover indeed, I was covered in weed Cried when she should and she laughed when she could Well closer to god is the one who's in love And I walk away cause I can Too many options may kill a man Loving is fine if it's not in your mind But I've fucked it up now, too many times Loving is good if it's not understood Yeah, but I'm the professor And feel that I should know What makes her come and what makes her stay? What make the animal run, run away and What makes him tick apart from him prick And the lonelier side of the jealousy stick I don't know, I don't know, I don't know No I don't know, I don't know, I don't know No I don't know, I don't know, I don't know Hell I don't know you any more No, no, no no... Well I don't know if I'm wrong 'Cause she's only just gone Here's to another relationship Bombed by my excellent breed of gamete disease I finished it off with some French wine and cheese La fille danse Quand elle joue avec moi Et je pense que je l'aime des fois Le silence, n'ose pas dis-donc Quand on est ensemble Mettre les mots Sur la petite dodo
(Somewhere over the rainbow, Rufus Wainwright Teatro Coliseum, Madrid Nov 2007)
Iba a actualizar la entrada de ayer, pero al final el concierto de Rufus merece otro post. Aquí una grabación de su "Somewhere over the rainbow" en albornoz y con su mamá al piano.
Hasta que alguien suba un video del concierto de hoy, aquí una muestra del concierto de este verano de Rufus Wainwright en Madrid. Hoy, en el teatro Coliseum, una demostración de lo que uno es capaz de hacer siendo un "raro con estilo".
Con estilo, con talento y sin complejos. Rufus canta como un dogo que sueña ser lobo, canta a la luna, a la noche. Más de 3 horas de concierto en el que ha pasado del pop distorsionado estilo americano, pasando por momento crooner con su mamá al piano o un tema tradicional irlandés sin micrófono. El teatro en pie le ha recibido vestido de tirolés, en albornoz blanco o, para terminar, como una diva estilo chicago.
Acabo de bajarme iTunes un unplugged de Amy Winehouse que es una delicia. Grabado en London Apple Store (que envidia me dan los cabrones con esa tienda) apetece escucharlo una y otra vez.
Esta mujer, a la que la vida al parecer le ha tratado muy mal, suele decir algo así como "con toda la mierda que tengo en la cabeza es mejor que la aproveche en la música". Pues eso, mucha mierda para la Winehouse.
Hoy que es festivo en Madrid, día de la Almudena, un poquito tiradito en casa, un día para hacer poco y descansar mucho. Luego, por la noche, un poco de buena música en el Costello Nite Club, otro sótano con historia que sigue en lo más alto.
Podría titular la noche de hoy como "Soy un gilipollas".
Llevo más de 15 años viviendo en Madrid y últimamente me las doy de conocer los sitios con más encanto de la ciudad. Pues resulta que me llevan a eso de las 2 de la mañana a La Coquette Blues Bar, un garito subterráneo cerca de la Puerta del Sol y allí descubro, estupefacto, que estoy en la meca del blues en la ciudad de Madrid. Un sitio con la solera de los grandes y yo con mi cara de gilipollas.
El concierto espectacular. El guitarrista y solista, de cuyo nombre ahora no me acuerdo, avanzada ya la noche, se marca 10 minutos de exhibición abandonando el escenario con su guitarra eléctrica de cable muy muy largo, se mete entre la gente, deja la sala principal y se pira a la sala de la entrada en donde está la barra (todo esto sin dejar de tocar y con la gente ayudándole, sin que él se diera cuenta, para que el cable no se enganchara en el gentío) y al parecer se pidió una copa (yo no le veía desde mi silla) mientras el resto del grupo le seguía acompañando desde el escenario. Para haberlo grabado.
Es uno de mis artistas polifacéticos favoritos, pero sobre todo por su humor inteligente. Aquí, en un ejercicio de humillación para todos aquellos, como yo, que son incapaces de hablar y tocar el piano al mismo tiempo.
Apoteosis total, esta noche Franco ha vuelto a desmostrar que es el más moderno de todos. Con un público entregado desde antes de hacer aparición en el escenario, Batiatto volvió a demostrar que puede con lo que le echen.
Empezó el concierto con suaves melodías acompañadas por un piano solitario al que fueron incorporándose, tras varias canciones, un piano electrónico, algunos coros grabados, un grupo brit-rock (el guitarrista de MSC un poema) y para rematar, cuatro nenas acid-punk (NAB) para deleite de los más marchosos.
Apoteosis total, la gente con ganas de subirse al escenario mientras Franco cantaba a lo Jagger y saludaba a todas las manos como un mesías del siglo XXI. No sé cómo aguantaron los asientos del Palacio de Congresos, algunos individuos (me incluyo) entraron formalitos y por poco acaban (acabamos) quemando las butacas.
Batiatto es mucho y, en Madrid, mucho más.
PD: Gracias a Roberto, que viene siempre acompañando a Franco en las giras y nos invita al concierto; esta vez, en una ubicación inmejorable.
Han pasado más de 10 días sin actualizar este diario. Tampoco es cuestión de hablar de trabajo aquí, nunca lo hago. Sólo decir, por no callármelo, que cada día merece menos la pena dejarte la piel. Pero en fin, al fin de este día, de esta semana, llegas a casa, te tumbas en el sofá, te quedas medio dormido una horita, te incorporas, te tomas unas ciruelas claudias y pones a Rufus.
Ahora me queda actualizar todos los días pasados, desde el 10 hasta el 20. Qué perezón.