30 de Marzo


(Arco 2006, Madrid) [map]

Por temas profesionales estaba revisando unas fotos que había sacado el año pasado en ARCO. Es esa expresión la que más me fascina cuando voy a un museo, exposición o feria de arte contemporáneo. Es algo entre la admiración, la risa y la sorpresa. Es un ejercicio neuronal extraordinario observar arte contemporáneo. Con el arte clásico ya sabemos, conseguir la "resonancia armónica" (que yo llamo) es fácil. Aquí, en cambio, entran en juego las disonancias (como el "blue note" del jazz) y luego se le añade un poquito de cara dura.

Me gusta el arte contemporáneo y me gusta más el espectador de arte contemporáneo.

1 comentario:

Nicho dijo...

A mí, personalmente, también me gusta mirar a los mirones de los mirones.